Categorías y estructura
Los prompts se organizan en categorías que creas sobre la marcha, renombras con doble clic y reordenas arrastrando. Encima de tus categorías hay dos entradas fijas —Favoritos y Todos— para que el puñado que usas a diario nunca salga de la primera pantalla.
Cada fila muestra cuántas versiones tiene el prompt, cuándo cambió por última vez y qué aspecto tiene su referencia de portada. Las entradas se mueven enteras a otra categoría; al borrar una categoría decides si sus prompts se van con ella o se trasladan.
Hay tres formas de añadir uno: el botón más, un doble clic en una zona vacía de la lista o un clic derecho ahí mismo. Los dos campos de entrada aceptan referencias pegadas o arrastradas, así que la imagen entra mientras todavía escribes el título.
Cadena de versiones
Un prompt puede llevar tantas versiones como necesites. Cada una tiene su nombre, su texto y sus referencias, y registra cuándo cambió por última vez, en tiempo relativo legible: «ahora mismo», «hace 3 horas».
Afinar no obliga nunca a pisar lo que funcionaba: añade una versión y sigue, y la séptima queda junto a la duodécima para compararlas. Cada cuadro de texto tiene su propio botón de copia arriba a la derecha, así que copias la versión que quieres sin desplegar ni seleccionar antes.
Borrar una versión pide confirmación y te enseña las miniaturas de las referencias que se irían con ella: nada desaparece sin que lo veas.
Copias automáticas
La cadena de versiones es lo que guardas a propósito; las copias son lo que guarda la aplicación por ti. Antes de escribir cada cambio, 77Fox conserva una copia marcada como el estado al crear, antes de editar o antes de borrar, con tiempo relativo y la primera línea del texto para reconocer la correcta de un vistazo.
«Restaurar una versión anterior», en el menú Más de una versión, la trae de vuelta directamente: título, categoría, estado de favorito, nombre de versión, texto y referencias regresan juntos a como estaban. Las copias se van renovando solas, no necesitan mantenimiento y viajan con la sincronización a tus otros equipos.
Material de referencia
Muchos prompts no valen nada sin sus referencias: una imagen de estilo, un clip de ejemplo, una captura de maquetación. 77Fox las adjunta a la versión concreta, hasta quince, para que la imagen de estilo y el prompt sigan juntos en vez del clásico «el prompt está, la imagen no aparece».
Cuatro formas de traerlas
- arrastrar archivos desde el explorador a una fila, una tarjeta, el editor o un campo de entrada;
- pegar con Ctrl+V: funcionan tanto archivos del portapapeles como capturas;
- elegir archivos con el botón más;
- arrastrar una imagen directamente desde una página web.
Las imágenes incluyen PNG, JPG, WebP, GIF y SVG; el vídeo incluye MP4, MOV, WebM, MKV y más; también funcionan audios como MP3, WAV y FLAC, además de PDF y PPT. En escritorio una imagen puede pesar 100 MB y el resto de medios 500 MB; en la web el límite es de 64 MB por archivo. Cualquier archivo rechazado explica el motivo: nada se pierde en silencio.
Las referencias se reordenan arrastrando, se copian o se guardan una a una desde el menú contextual, o se guardan como grupo de una vez; en escritorio además puedes arrastrarlas directamente desde 77Fox a otra aplicación.
Traducción con un clic
Los prompts suelen necesitar una versión en español y otra en inglés, y a veces en japonés o coreano. Elige «Añadir versión y traducir» en el menú Más de una versión, escoge el idioma de destino y la traducción entra en la cadena como versión nueva, con el nombre de ese idioma, dejando el original exactamente igual.
Los destinos cubren chino simplificado, inglés, japonés, coreano, francés, alemán, español, portugués y ruso.
Tú eliges la vía
- el canal gratuito por defecto: nada que configurar, nada que pagar;
- la traducción en la nube incluida en tu plan, con cargo a la suscripción;
- tu propia clave de API, facturada en tu cuenta;
- un modelo sin conexión en tu equipo, donde no sale ni una palabra.
Si el texto está vacío o la traducción no devuelve nada, la aplicación se niega y explica por qué en lugar de dejarte una versión en blanco.
Vista de lista y mosaico
La biblioteca tiene dos caras. La vista de lista es densa —título, hora, número de versiones y portada en una línea, desplegable ahí mismo para editar— y encaja con bibliotecas de texto. La vista de cuadrícula es un mosaico de verdad: las tarjetas siguen las proporciones de cada referencia y ponen la imagen por delante, ideal para encontrar un prompt por su visual.
El selector está en la barra inferior y tu elección se sincroniza con tus otros equipos. Las portadas muestran una imagen o cuatro en cuadrícula. La vista previa al pasar el cursor y el menú contextual son idénticos en ambas vistas, así que cambiar no cuesta nada.
Una biblioteca grande sigue siendo ágil: las portadas se cargan solo cuando entran realmente en pantalla, en lugar de tirar de decenas de imágenes al abrir.
Vista previa al pasar el cursor
Pasa el cursor por una fila o una tarjeta y aparece una vista previa al lado: el texto y las referencias de cada versión juntos, hasta diez versiones a la vez. El texto de la vista previa es editable y se guarda al instante, así que una corrección pequeña nunca exige abrir el editor.
Pasa el cursor por una miniatura dentro de esa vista y la imagen o el vídeo se abre en su proporción original, hasta 4000×4000: valorar el detalle de una referencia ya no significa abrir el archivo. En cuanto el puntero sale de la miniatura, la ampliación se cierra.
En escritorio la vista previa es una ventana propia y puede rebasar el borde de la interfaz principal; en la web aparece como capa dentro de la página y se comporta igual.
Búsqueda y orden
Pasado cierto tamaño lo que hace falta no es hojear, sino encontrar. La búsqueda abarca títulos, cuerpo de texto y el contenido de cada versión, y resalta las coincidencias en los resultados para que veas qué frase exactamente hizo aparecer la entrada.
Dos órdenes: automático por última modificación, que sube lo que tienes entre manos, o manual, arrastrando cada cosa al sitio que quieras.
Entre dispositivos, sin sobrescribir
Escritorio y web usan la misma biblioteca. Los cambios se cifran antes de salir de tu equipo y luego se escriben en tu propio Google Drive: los prompts nunca pasan por servidores de 77Fox, y la clave de datos se gestiona mediante tu autorización de Google, así que no hay una segunda contraseña de sincronización que recordar.
¿Y si dos equipos editan el mismo prompt? Categorías, prompts y versiones se comparan registro a registro, y los conflictos se conservan como registros en lugar de resolverse sobrescribiendo un lado. Si los datos de la nube resultan ser de otra cuenta, la aplicación se detiene y te avisa en vez de escribir la biblioteca ajena en tu equipo.
Las referencias se identifican por su contenido, así que la misma imagen viaja una sola vez entre dispositivos. Todo funciona sin conexión y se pone al día al reconectar.